Descubre cómo la comida correcta puede ser tu mejor aliada para un corazón fuerte y saludable.
Conoce Más
No necesitas cambiar todo de golpe. Empieza por incorporar más vegetales frescos y reducir los procesados. Tu cuerpo lo notará en pocas semanas.
La clave está en la consistencia, no en la perfección. Cada comida saludable es un paso hacia mejor bienestar.
Reduces sal y aumentas agua. Tu cuerpo empieza a eliminar exceso de líquidos. Puedes sentirte más liviano.
Incorporas más frutas y verduras. Los nutrientes empiezan a hacer efecto. Tu energía mejora notablemente.
Tus hábitos se consolidan. La comida saludable es parte de tu rutina. Los números en tus controles mejoran.
Tu cuerpo funciona óptimamente. Te sientes bien, duermes mejor y tienes más vitalidad. Esto es sostenible de por vida.
Cada color en frutas y verduras representa diferentes nutrientes. Llena tu plato con colores variados para obtener todos los beneficios.
Usa tu mano como guía: proteína del tamaño de tu palma, carbohidratos como tu puño cerrado, vegetales dos puños.
Bebe agua antes de cada comida. Ayuda a la digestión, controla el apetito y mantiene tu circulación fluida.
Come a las mismas horas cada día. Tu cuerpo se regula mejor cuando mantiene rutinas alimentarias predecibles.
Come sin prisas, mastica bien cada bocado. Mejora la digestión y te ayuda a sentirte satisfecho con menos cantidad.
Decide tus menús el domingo. Haz una lista de compras y prepara algunos ingredientes por adelantado.
Cambia la crema por yogur griego en tus recetas. Usa puré de plátano o manzana en lugar de azúcar en postres.
Reemplaza la carne molida con lentejas o hongos picados en guisos. Obtienes proteína con menos grasa saturada.
Congela frutas maduras para hacer helados naturales. Son dulces, refrescantes y llenos de vitaminas.
Vegetales: espinacas, brócoli, tomates, pimientos, cebolla, ajo, zanahorias, calabacín. Compra lo que esté en temporada.
Proteínas: pescado fresco, pollo sin piel, huevos, frijoles secos, lentejas, garbanzos. Varía durante la semana.
Granos: arroz integral, avena, quinoa, pan de grano entero. Elige versiones sin refinar para más fibra y nutrientes.
Seguir el cronograma de cambios me ayudó mucho. Ver los resultados semana a semana me motivó a continuar.
— Beatriz C., Bucaramanga
Planificar mis comidas los domingos cambió todo. Ahora no llego cansado a casa sin saber qué cocinar.
— Ricardo F., Pereira
Las sustituciones inteligentes me permitieron seguir cocinando mis recetas favoritas pero más saludables.
— Gloria S., Manizales
Empecé comiendo más despacio y descubrí que me llenaba con menos comida. Perdí peso sin pasar hambre.
— Pablo N., Armenia
Email:
hello (at) yajuxot.icu
Dirección:
Avenida Jiménez #4-23, Bucaramanga, Colombia
Teléfono:
+57 305 8472691
Lo ideal son 3 comidas principales y 2 meriendas pequeñas. Esto mantiene tu metabolismo activo y evita picos de hambre.
Sí, pero cena ligero y al menos 2-3 horas antes de dormir. Elige proteínas magras y vegetales, evita carbohidratos pesados.
Claro, pero elige versiones integrales y controla las porciones. Una taza cocida es suficiente, acompaña con vegetales abundantes.
Come algo ligero antes de ir para no llegar con hambre. En el evento, sirve vegetales y proteínas primero, luego otros alimentos.
Los primeros cambios aparecen en 2-3 semanas. Mejoras significativas toman 2-3 meses de alimentación consistente y saludable.